Javi Martínez, sinónimo de polivalencia

pepguardiola-cropped_190x7jj4ahjpi1at8mgpb2715qA Guardiola eso de “los experimentos, con  gaseosa” se la refanfinfla enormemente. Quizá por este motivo se haya convertido en un técnico tan bien considerado. Es Pep un tipo propenso a probar cosas que nunca haya hecho nadie con anterioridad, como reubicar a Lahm en la parcela central del campo. De hecho, incluso hizo creer a Löw que era el mejor mediocentro puro de la Mannschaft. Con David Alaba también le sobran las probetas y los tubos de ensayo, pues no hay posición en la que no haya hecho jugar al austriaco (le falta colocarlo de portero). Pero el catalán no es ningún Profesor Bacterio, y es que incluso cuando no acierta con sus probaturas tiene la capacidad de reacción suficiente como para corregirlas sobre la marcha. Claro que con la calidad de su plantel todo es más sencillo.

Su Bayern se ha convertido en una máquina de aplastar rivales. Ha transformado la Bundesliga en un paseo militar, normalmente dejando la competición resuelta con varias semanas de antelación. En la presente campaña, solo el G’ladbach le ha hecho ver que no son invencibles en Alemania. A finales de noviembre recibían los de Múnich en el Allianz Arena a una de las gratas sorpresas de esta temporada: el Hertha de Berlín. El reto para el Bayern no trascendía de lo cotidiano, acostumbrado a enfrentarse a equipos que se aglutinan en campo propio y juntan sus líneas con velcro. El matiz residía en que los berlineses, si cabe, se han destapado como uno de los conjuntos que mejor teje sus operaciones defensivas. Pese a ello, sorprendió Pep  con otro de sus inventos al incrustar a Jerome Boateng en la línea de medios como acompañante de Xabi Alonso y Arturo Vidal.

No terminó de convencerle su propio planteamiento, pero como Guardiola no da puntada sin hilo, en cuanto le pareció oportuno (min. 25) reordenó su sistema, para algo tenía un as en la manga. Ese as no es otro que Javi Martínez, el aspecto diferencial en el cuadro muniqués cuando hay que reorganizar la estrategia, y es que hay pocos más polivalentes que el navarrro. Fue Javi, que había iniciado el encuentro como zaguero, quien intercambió su ubicación con la de Boateng cuando más le costaba generar al Bayern. El movimiento táctico de Guardiola lo cambió todo. Incrustó al 8 entré las líneas berlinesas, así dotó de sentido a los balones aéreos que merodeaban su zona de influencia y otorgó mayor fluidez a la circulación del esférico en las cercanías del área rival. La clave de la cuestión reside en que Javi puede desempeñar roles casi opuestos sin que su nivel de eficiencia descienda lo más mínimo. Tiene unas cualidades privilegiadas.

Al chico, que ya está en los 27, le sobra un pulmón. Tal vez sus 190 centímetros de musculatura y ese trote desgarbado le hagan parecer menos habilidoso de lo que realmente es. Sin embargo, más allá de sus cualidades físicas, la mayor virtud del jugador del Bayern es su inteligencia. La lectura que hace Javi Martínez de los espacios es simplemente perfecta. Siempre en el momento justo, en el sitio adecuado. Pep le conoce y sabe cómo explotarlo. Porque con él sobre el pasto, el cuadro bávaro es más solvente en las alturas -Javi gana más del 80 % de sus duelos aéreos- sin perder movilidad y manejo de la pelota a ras del piso. Además, no es raro verle internarse en el área desde segunda línea -ya anotó un gol así frente al Schalke hace un par de fechas-. Ante el Hertha, Javi Martínez llevó todos estos parámetros a su máximo exponente. Estuvo expeditivo en la recuperación y preciso incluso en el último pase -buena muestra de ello es el exquisito toque de primeras con el que asistió Kingsley Coman en el segundo gol-.

Cuajó seguramente el mejor partido desde que superó la lesión. Y fue así porque desempeñó a la perfección la función que le correspondía en cada momento. “Ha estado lesionado un largo tiempo y es genial que esté de vuelta. Contra el Hertha ha jugado de central, de interior izquierdo y de interior derecho. Su actitud es increíble. Dondequiera que juegue siempre da el 100 %. Incluso en un rol mucho más ofensivo lo ha hecho bien”, comentó el técnico de Sampedor al término del encuentro.  Con esto, Javi, que solo quiere acumular minutos y olvidar todo el tiempo que ha pasado en el dique seco, se muestra encantado. “Cambiar de posición varias veces durante un mismo encuentro no es problema. Realmente el rol me da lo mismo, solo quiero jugar para ayudar al equipo”.

En estos momentos, en manos de Pep está encontrar el equilibrio de fuerzas que permitan al polivalente futbolista español adquirir la continuidad necesaria minimizando el riesgo de una posible recaída. Ahora que está camino de recuperar su mejor versión y con la Eurocopa a la vuelta de la esquina, solo el infortunio -si se vuelve a presentar en forma de lesión- parece poder ejercer como único condicionante para que el navarro esté o no en la lista definitiva de Del Bosque. Si no hay percances y llega sano a finales de mayo, Vicente habrá de tenerlo en consideración, pues en el panorama nacional no hay otro jugador que ostente todas sus cualidades en una única figura.

 

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