Ceballos con dieciocho

Si bien ya hace un mes mi compañero y amigo Sergio Armenteros expuso las credenciales de William Carvalho para ser el ‘Player of the Tournament’ del Europeo sub21 disputado en República Checa, hoy vamos a hacer un homenaje parecido a un chico que ha dominado el Europeo sub19 de Grecia, concluído hace semana y media en Katerini. Y es que aunque no ha sido el mejor de manera oficial -pues la organización prefirió premiar el punch de Marco Asensio-, todos los que doblaron la mirada hacia esta competición de adolescentes tardíos hablan de una soberana exhibición de Dani Ceballos, el canterano del Real Betis. El muchacho todavía tiene dieciocho años (Utrera, 1996), y como no podía ser de otra manera, el hype se ha disparado. Y déjenme acotar una apreciación personal, porque pienso en verde desde que sé pensar, y claro, como bético me alegra en particular que tanta gente coincida en ensalzar el potencial de un futbolista de mi equipo, más después de las dudas que algunos tuvimos con él durante este su primer curso en el fútbol profesional.847593bf_o

Cuando hablamos de Ceballos hay que esclarecer que existe un antes y un después en su crecimiento cuando aparece el destornillador de Pepe Mel, un plot point. Apuntemos primeramente que las infraestructuras de juego del Betis pre-Mel eran muy, muy precarias. En cinco meses de trabajo Julio Velázquez no había ideado una sola directriz de comportamiento, y la imagen del equipo en ataque estático era mísera. Más allá de la solidez detrás, no existían unas rutas a seguir, y a duras penas se lograban secuencias de 4/5 pases en campo adversario. En este lúgubre contexto el aura que Ceballos demuestra en los pies se empieza a mirar con esperanza. Apenas acababa de florecer, pero el chico era uno de los pocos miembros del equipo capaces de conservar la pelota durante unos segundos y pensar con ella. La llegada de Juan Merino supuso la construcción de una actitud, no de un patrón de juego, y las cosas no cambiarían de verdad hasta finales de diciembre. Paradójicamente, un año después de aquel adiós desgarrador, que a posteriori resultó sólo ser un “hasta luego”, el Betis y Pepe Mel volvían a vincular sus caminos. Dos ó tres semanas llevaba el entrenador madrileño al mando y los verdiblancos ya juegan el balón notablemente mejor, con más clarividencia, más velocidad y más acierto. Por fin se empiezan a ver conductas repetidas, estamos ante un Betis más adulto y reconocible. Ahora bien, en semejante actualización, los vicios de Ceballos empiezan a restar, y eso se convierte en un problema. Agarra demasiado el balón, lo suelta tarde, o baila sobre sus tobillos sin hacer la ventaja. En resumidas cuentas, ralentiza el plan de Mel.dsc666

Sin embargo Mel se percata rápido, y tratando de corregirle, lo sienta durante tres o cuatro fechas. Y todo cambia. Cuando retorna a la titularidad Ceballos ya es un jugador distinto, más inteligente. Suelta el balón cuando debe, regatea menos y con más éxito, crece su intervención en los últimos metros, y empieza a dejarse caer por los sectores de hierba en los que le necesita su equipo. La cosa no se ha quedado ahí. Después de ser parte importante del ascenso del Betis a Primera División, Ceballos fue reclutado para defender la camiseta de España en el Europeo sub19, y de principio a fin fue estandarte. En los dibujos ambiguos de Mel, el joven siempre había partido desde la cal para desde allí incidir hacia el medio. Digamos que sobre el papel él era extremo en un 4-4-2, pero en la práctica actuaba como interior. Por contra, en la selección de Luis de la Fuente ha sido el epicentro de todo. Un 10 clásico capaz de nutrir de aperturas a las dos bandas, de retrasarse para ayudar en la salida de balón, o de avanzar rompiendo líneas para dar el último pase. A tenor de esta última premisa ha surgido durante el torneo una retroalimentación entre él y el salvaje Marco Asensio que ha terminado por ser un manantial de ocasiones. Por todo ello, a pesar de que su cuerpecillo escuálido ha dejado un abanico de skills que ya son carne de Youtube, lo que más ha impresionado al aficionado es el fútbol cerebral que Ceballos ha practicado a tan corta edad. En base a una insistencia no exenta de mimos, Pepe Mel ha logrado que su IQ crezca muchísimo en un período de tiempo muy corto, y si consigue que el zagal continúe absorbiendo conocimientos a esta velocidad estaremos de verdad ante un futbolista grande. Los astros así lo quieran.

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