Poeta en Nueva York

Poeta, dramaturgo y prosista, Federico García Lorca es considerado una de las figuras más colosales de la literatura española del siglo XX. Conocido integrante de la Generación del 27, la poesía de Federico ya había alcanzado la madurez cuando en el año 29 decidió experimentar nuevas aventuras. En esas fechas, Fernando de los Ríos propuso a Lorca que le acompañase en su viaje a la majestuosa Nueva York. El escritor, entusiasmado con la idea, decidió que era una magnífica oportunidad para cruzar el Atlántico. La travesía tenía un trasfondo palpable, pues constituía una ocasión inmejorable para aprender inglés, renovar su obra y vivir en el extranjero por primera vez. Fue la época en la que redactó las primeras palabras de ‘Poeta en Nueva York’, que publicaría de forma póstuma.

El sentido de traer a colación este párrafo puramente literario reside en la similitud coyuntural entre el fantástico dramaturgo granadino y otro tipo no menos increíble del fútbol patrio. David Villa. Porque al igual que Lorca, ‘el Guaje’ no había cruzado las fronteras de España cuando firmó su actual contrato con el New York City y, siguiendo con la comparativa, el asturiano ha llegado al Bronx con años y años de experiencia en el gremio. Huelga decir que Villa ha sido uno de los delanteros más voraces del Planeta Fútbol. Los números que ha firmado a lo largo de su carrera hablan por sí solos, y no vamos a ser nosotros a estas alturas de la película quienes descubramos al último ‘7’ de España. De reconocimiento social va sobrado.image

El caso es que hace tiempo que Villa alcanzó el cénit de su extraordinaria carrera. Los años no pasan en balde y el futbolista, consciente de que la exigencia de una gran liga podría volverse cada vez más difícil de afrontar, optó por una propuesta ciertamente atractiva, como la que realizó Fernando de los Ríos a García Lorca en el 29. Asentarse en Nueva York para capitanear un proyecto seductor no parecía mala idea y, por el momento, parece que las cosas marchan por la vereda que inicialmente había planeado David. La MLS, a fin de cuentas, no deja de ser una competición cuasi incipiente, aunque cada vez goza de un mayor prestigio internacional gracias a que grandes mitos del balompié la están escogiendo como lugar de retiro, no solo futbolístico sino espiritual.

Lejos del frenético ritmo de competición del viejo continente, ‘el Guaje’ ha encontrado en la costa este norteamericana el paradero ideal para dar rienda suelta a una poesía futbolística más sosegada. Y pese a que el incio de la competición liguera fue más que titubeante para la franquicia blue, con apenas un triunfo en los 13 primeros partidos, el transcurrir de los meses y la mejora del rendimiento del conjunto han situado al cuadro citizen en aguas más tranquilas. El español se muestra ya aclimatado a la urbe más poblada de los States, incluso se atreve a chapuerrear algo de inglés ante los informadores del club. Además, sus actuaciones sobre el césped lleno de cicatrices del Yankee Stadium, templo del béisbol estadounidense, cada vez son más convincentes. Lejos de su plenitud, Villa sigue siendo diablo. Con su clase inoxidable le es suficiente para imponerse entre defensores que no pueden competir con su experiencia.

La facilidad con la que Villa encuentra situaciones de gol no ha tardado en hacerse notar en suelo americano. El astur acumula 6 tantos y 3 asistencias en 12 titularidades.

La facilidad de Villa para agujerear defensas no ha tardado en hacerse notar en suelo nortemericano. El ariete astur acumula 6 tantos y 3 asistencias en 12 titularidades.

Asimismo, junio está siendo especialmente prolífico para el NY City. Logró frenar la sangría de puntos que arrastraba y cuenta los tres partidos del mes por victorias. Con Villa promediando un tanto por partido en este periodo y situándose entre los mejores goleadores del campeonato, el cuadro de Jason Kreis ve factible la posibilidad de aspirar a cotas mayores en lo que resta de temporada. Ahora los playoffs se ven alcanzables, y todo mientras aguardan la llegada de refuerzos de peso como Frank Lampard. Con la comparecencia del centrocampista inglés y la posible llegada en unos meses de otro mago como Andrea Pirlo, en el club neoyorquino se frotan las manos. El primero en hacerlo probablemente sea ‘el Guaje’, necesitado de socios de mayor postín.

Mientras tanto y para hacer más agradable la espera, Villa sigue disfrutando de su nueva vida en la Gran Manzana. Y es que volviendo al genio García Lorca, hay que recordar que el poeta describió su estancia en Nueva York como una de las más útiles de su vida. Quién sabe si David Villa no dirá lo mismo con el paso de los años. No sería descabellado.

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