¿Por qué siempre él?

Si escuchas hablar de Mario Balotelli, posiblemente te vengan a la cabeza miles de episodios protagonizados por este díscolo futbolista: aquella celebración sin camiseta en la Eurocopa 2012, los múltiples accidentes caseros, las broncas en los entrenamientos, o golazos y regates vistiendo cualquier camiseta. Sin embargo, hay algo que saben pocos, y es que tuvo graves problemas de salud en sus dos primeros años de vida. A los tres años, una vez superadas esas complicaciones, Mario Barwuah era adoptado por la pareja Balotelli: Francesco y Silvia. Así “nacería” Mario Balotelli, un luchador desde el primer minuto de su vida.

Decidió ser futbolista, y su determinación venía acompañada por un talento innato que lo puso en la agenda de los grandes clubes. El chico batía récords anotadores en las secciones juveniles, con un poderío físico que ni siquiera se acercaba a los de sus compañeros, y aunque no le faltaron novias, decidió fichar por el Inter de Milán, el equipo que le vio nacer como jugador de fútbol. Explotó. De repente el chaval de la cantera empezó a hacer goles en el Giuseppe Meazza, y goles importantes, tanto en Serie A, como en Copa Italia. Europa lo conoció de forma brutal.Mario Balotelli scoring Manchester City's fourth goal in the Pre

Mario Balotelli prometía ser una gran estrella. Con Zlatan Ibrahimovic como reflejo de jugador excéntrico pero fantasioso, el italiano acaparaba focos y admiradores (al mismo ritmo que mostraba sus sombras y surgían sus detractores). Una vez ha pasado el tiempo y miramos al pasado con perspectiva histórica, podemos concluir que no ha llegado a dónde se suponía que debía estar. No es un delantero de talla mundial, no es el ‘9’ que merece un equipo como el Liverpool, y no es el genio del balón (ni por asomo) que es “Ibracadabra”.

Los números, como siempre, cantan. Un delantero de la talla que se le presupone no puede permitirse tener un promedio goleador de 0’40 goles por encuentro. Esto es que Mario ha anotado 89 goles en 225 partidos. Nótese que lo ha hecho en equipos de la talla de Liverpool, Milan, Manchester City e Inter de Milan. Nada de medianías, todos equipos de primera línea europea. Ha sido entrenado por José Mourinho, Brendan Rodgers, Roberto Mancini y Massimiliano Allegri. Ninguno ha podido sacar su mejor versión. Tuvo como compañeros a Carlos Tévez, Kakà, Javier Zanetti, Eto’o, Diego Milito, Sergio Agüero, David Silva, y ahora Steven Gerrard, Raheem Sterling o Philippe Coutinho.

Antonio Conte ha decidido volver a convocarlo con la selección italiana, para asombro de prensa y aficionados tanto en Italia como en Inglaterra. Con dos goles en 15 partidos desde que aterrizó en Anfield, Mario Balotelli ya está en el centro de todas las miradas de los hinchas ‘reds’. Una curiosa campaña de una casa de apuestas aceptaba camisetas del punta italiano a cambio de zamarras de Robbie Fowler… y tuvieron mucho éxito. La puntilla que entierre definitivamente al bueno de ‘Balo’ puede ser Daniel Sturridge, en el regreso de la lesión que lo lleva apartando de los terrenos de juego más de dos meses. En el encuentro frente al Chelsea en Anfield Road, el número 45 que iba vestido de rojo, no creó nada de peligro a Ivanovic y Cahill. Absolutamente nada. Apático, deshilachado y cabizbajo, es una sombra de lo que prometía ser en sus edades tempranas. O cambia la dinámica y vuelve a aparecer el Mario que brilló en la Eurocopa 2012, o por primera vez, alguien caminará solo en Liverpool.balotelli

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