Amor azul

FRANK_LAMPARD_CHE2Dicen que cuando Frank Lampard debutó en 2001 con el Chelsea envió algunas entradas a un antiguo profesor que había vaticinado un fracaso del chico en el ámbito futbolístico. Sin embargo no es en ese momento cuando empieza la carrera del centrocampista inglés, que ya había tenido que pelear contra varios condicionantes no demasiado lejos de su nuevo destino. Unas cuantas manzanas más al este de Stamford Bridge. Son precisamente sus inicios como jugador profesional una parte de su trayectoria que llama especialmente la atención. De hecho, creo que las circunstancias que le rodearon durante esos primeros años (adversas en no pocas ocasiones) fueron las que forjaron en él un futbolista de leyenda.

Contextualicemos un poco los hechos. El padre de Frank Lampard había sido jugador del West Ham United durante casi veinte años, período de tiempo en el que el club conquistó dos títulos de FA Cup y que le permitió convertirse en uno de los iconos de la entidad de Boleyn Ground. Su vínculo con la institución era tal, que cuando su cuñado Harry Redknaap en 1994 se convirtió en el nuevo técnico del equipo, Frank Lampard padre lo acompañó en la aventura y empezó a ejercer como asistente del técnico. Hasta aquí todo perfecto. Sería en ese mismo año cuando Frankie hijo ingresaría en la academia del West Ham para tan solo un año después firmar un contrato profesional con el primer equipo. Pasaría unos meses cedido en el Swansea City antes de regresar a Upton Park, aunque para entonces, las suspicacias entre buena parte de la hinchada hammer ya estaban a la orden del día. Muchos aficionados acusaban a Lampard de estar en el club gracias al “enchufe” de su padre y no como consecuencia de sus aptitudes futbolísticas. No obstante, las críticas provenientes de la grade le sirvieron como motivación según comentó en su día el futbolista. Se esforzó más que ninguno en contrarrestarlas con su juego, con esfuerzo y con goles, pero ni siquiera su entusiasmo por agradar calmó los ánimos en aquel sector de aficionados contrarios al jugador. Esto fue así hasta el punto de acusar a varios hinchas de su propio equipo de burlarse de él cuando en un encuentro de la temporada 96/97 resultó gravemente lesionado. Regresaría sin embargo con más fuerza, para asentarse definitivamente en los esquemas de Redknaap y llevar al West Ham durante la 98/99 a la 5ª posición, la mejor del club en la era Premier.FRANK_LAMPARD_W-HAM

Uno de los momentos clave de su etapa como hammer llegaría un par de años más tarde. Tras una campaña difícil, en la que el equipo había estado durante casi la totalidad de la temporada en los puestos de abajo, Harry Redknaap decide abandonar su cargo, y por ende también Frank Lampard Sr. La marcha de su padre y su tío del banquillo supondría la excusa perfecta que le permitiría a Frankie dejar el West Ham. Así las cosas, aprovechando tal coyuntura y tras haber visto la progresión del chaval (187 partidos con el WHU – 39 goles), el Chelsea realiza una oferta de 11 millones de libras para llevarse al jugador a Stamford Bridge. A partir de entonces, iniciaría su meteórico ascenso jerárquico hasta alcanzar la categoría de leyenda blue.

El ambiente que encontraría en su nueva casa sería bien diferente. Contó desde el inicio con el apoyo de la gente y su protagonismo en el terreno de juego no pudo ser mayor. La importancia de su figura en los esquemas del Chelsea era tal, que a lo largo de sus cuatro primeros cursos como jugador blue tan sólo dejó de participar en un partido de Premier. ¡Tres temporadas consecutivas jugando en los 38 partidos de liga! Sus números en la primera década del presente siglo asustan: sólo en las dos primeras campañas sus dígitos goleadores se mantuvieron por debajo de los 15 tantos (7 y 8 respectivamente). A partir de ahí, demostraría en sus estadísticas por qué ha sido el mejor en su puesto. No conozco a nadie que actuando donde lo hacía Lampard tuviera tanta capacidad para llegar al área rival desde segunda línea. Y qué decir de su golpeo de balón. Absolutamente prodigioso.

Por ello, un tipo que es el máximo goleador de la historia de un conjunto como el Chelsea sin ni siquiera ser delantero (211 tantos) despierta tanta admiración entre quienes son hinchas de ese club y quienes amamos este deporte. El caso es que sigo mirando datos estadísticos de su carrera y no dejo de sorprenderme. En el apartado de asistencias sólo otro mito como Ryan Giggs le supera. Además, está entre los siete jugadores que han superado los 150 goles en Premier League, siendo el único de ellos que no es delantero. Tampoco hay otro que haya anotado ante 39 rivales distintos, algo que sí ha conseguido él. Y es que, el destino, que es caprichoso, ha querido que su última “víctima” sea el equipo de su vida, el Chelsea, este mismo domingo.FRANK_LAMPARD_MAN_CITY

Su cesión al Manchester City (recordemos que jugará en la MLS a partir de enero) ha hecho posible esta situación tan anómala. Seguramente el gol más amargo y doloroso de su carrera, a la vista de su propia reacción al anotarlo. Luego, al concluir el choque, casi se disculpaba ante los que habían sido sus hinchas, los cuales le devolvían el cariño en forma de aplausos. Y es que uno no puede olvidar su pasado ni el trato recibido a lo largo de los años. Por eso, un hecho tan simple como la celebración de un gol puede tener un contenido sentimental tan profundo. Qué distinto era todo cuando siendo jugador blue se enfrentaba al West Ham United. Quizás no lo recordéis, pero el gol 200 de Lampard con el Chelsea fue, casualidades de la vida, ante su otro ex. Entonces sí que lo celebró con rabia.

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