El vértice azteca

aaiprewEntre septiembre y octubre de 2013, la selección mexicana de fútbol había perdido ante Costa Rica, EEUU y Honduras sus partidos de la segunda vuelta del Hexagonal de la Concacaf, y estaba a punto de quedarse sin billete para Brasil. La catástrofe nacional podía ser de magnitudes gigantescas. Principalmente por el hype que generaba la participación en el Mundial de 2014 de un combinado que contaba ya con una notable presencia de la generación que había derrotado a la canarinha en Londres 2012, logrando nada más y menos que el oro olímpico. El desastre ya se sentía, pero con la Tricolor en el filo de la navaja, la federación supo rectificar a tiempo, y a mitades de octubre, a menos de un mes de la decisiva repesca frente a Nueva Zelanda, destituyó a Víctor Manuel Vucetich para poner el banquillo en manos de Miguel Ernesto Herrera. La decisión no fue fácil, y había cierta controversia en la nación acerca de la cual, pero el repentino cambio de conductor le sentó de maravillas a México. La dicha eliminatoria frente a Nueva Zelanda se resolvió con nueve goles de los aztecas en dos partidos. Los del ‘Piojo’ Herrera aplastaron a los oceánicos en casa (5-1) para luego volver a vencer con contundencia a sus adversarios a domicilio (2-4). Fue todo un éxito.

Herrera recuperó la ilusión del ciudadano mexicano, pero no dejaba de existir cierto excepticismo en torno al equipo, pues ‘el Piojo’ llegaba a Brasil con una estrecha andadura de sólo dos partidos oficiales al volante del Tri. Pero toda duda se ha disipado, pues al carismático técnico le han bastado quince días de Copa del Mundo para ganarse al porcentaje que restaba. Herrera, de 46 años, ha dotado a los hombres de la camiseta verde de una personalidad y de un oficio admirables. Tanto que hoy por hoy, pueden presumir de ser uno de los conjuntos que mejor fútbol ha practicado en Brasil. Y lo mejor es que su trayectoria se encuentra en pleno ascenso. De menos a más, el fútbol de México ha ido creciendo partido a partido, pase a pase, cobertura a cobertura. Nos sorprendieron gratamente en el segundo día de campeonato, cuando debutando en el mismo, desarbolaron a la frágil Camerún, desnudando el desorden de un equipo, el africano, que pese a contar con jugadores de bastante caché entre sus filas, ha completado una pobrísima actuación en esta Copa del Mundo. Aquel día, la circulación de balón azteca nos deslumbró. Gracias al derroche de una tripleta de medios que a la postre daría que hablar, tanto Miguel Layún como Paul Aguilar, los carrileros, llegaban hasta casi casi línea de fondo para catapultar balones contra el área camerunesa. La recompensa no llegó, y en la segunda parte decreció en belleza ese hermoso ataque posicional azteca, pero con Oribe Peralta y Gio Dos Santos trabajando cada balón largo, los de Herrera terminarían ganando el choque. En el andén siguiente esperaba la Brasil de Felipe Scolari. El desafío se antojaba complicado, pero aquel día la Tricolor rozó la gesta. aaa

Y es que los aztecas demostraron la convicción y la unanimidad que te hacen sentir grande en las artes del fútbol. Fue el día en el que el antiortodoxo 5-3-2 del ‘Piojo’ Herrera, el mismo que éste lleva utilizando desde la repesca frente ante Nueva Zelanda, puso contra las cuerdas a los anfitriones. México le bailó a Brasil, e hizo temblar a los más de sesenta y cinco mil que rellenaban de amarillo el Castelão. El segundo tiempo del choque fue de una tensión física y emocional que no hemos visto en toda la primera fase. Una guerra sin cuartel en la que casi siempre ganaron los centroamericanos. Fue el día de Héctor Herrera, Juan José Vázquez y Andrés Guardado, que entre otras cosas, frenaron al hombre del momento. El primero, pese a ser uno de los jóvenes que alcanzó la gloria en los Juegos Olímpicos de hace dos años, resultaba hasta hace poquito un completo desconocido para el futbolero de a pie. Por eso choca tantísimo su Mundial, que está siendo de órdago. Herrera goza de la lectura, el porte y el pulmón, pero sus facultades no acaban ahí. Héctor te la pisa, se asocia, y tiene la llegada y el recorrido de los mejores box-to-box.

De hechuras mucho más ligeras, Juan José Vázquez aporta desde el medio centro un corazón, un equilibrio y un quite que no les faltan ni a Herrera ni a Guardado, pero ser el nexo entre ambos no es tarea fácil, y Vázquez está sincronizandoles a la perfección, no sólo a ellos, si no también a los de atrás, pues es él quien marca el espacio entre líneas. A su izquierda, Andrés Guardado, cuyo rendimiento como interior en este campeonato hasta hoy está, como mínimo, a la altura del de Herrera. El de los rizos está demostrando que tiene tablas en esto. Contra Brasil se salió, como una línea, la de centrales, que atajó toda embestida de la canarinha. Héctor Moreno y ‘el Maza’ Rodríguez forman a izquierda y derecha de Rafael Márquez, que a sus 35 años está demostrando, el ex futbolista del FC Barcelona está demostrando en este, el cuarto Mundial de su carrera, que todavía tiene cuerda para rato. Achica, vuela y entra con no menos viveza que sus compañeros de zaga. El caso es que entre esos tres protegieron con cuchillo entre dientes la meta de Guillermo Ochoa, que salvó a su equipo cuando Brasil pudo eludir la resistencia azteca y encontrar tiros limpios.FBL-WC-2014-MATCH34-CRO-MEX

Realmente todos estos rasgos del 5-3-2 mexicano han coincidido en los tres partidos de la primera fase: la fiabilidad de los tres centrales, el recorrido de los laterales, el dinamismo y la solidaridad de Vázquez, Herrera y Guardado, el derroche y los apoyos de la doble punta… Pero quizás todo ello nunca se vio tan potenciado como en la última media hora del partido frente a Croacia, cuando la Tricolor se desató por completo, y con ella un enloquecido Miguel Herrera, que dejó escenas verdaderamente divertidas que pasarán a la historia de la Copa del Mundo. Estaba en juego la clasificación para octavos de final, y enfrentar a Luka Modrić, Ivan Rakitić o Darijo Srna no parecía tarea fácil, pero lo cierto es que los centroamericanos demostraron más entereza mental y futbolística. Tras una primera parte “a cara de perro”, el descanso dio pie a una segunda en la que México destrozó a su rival. Con los de los Balcanes sintiendo ya de cerca el empuje azteca, ‘el Piojo’ ingresó en el campo a Javier Hernández a cambio de Dos Santos, que andaba ya escaso en combustible. Aunque su suplencia pueda dar a pensar otra cosa, el ‘Chicharito’ continúa siendo un futbolista importantísimo para México desde el rol de revulsivo. Nada más salir, el chico empezó a cargar el área con la violencia de sus mejores días. Su referencia daba continuidad las subidas de Herrera, Guardado, Layún y Aguilar, y los de Herrera acribillaron a los croatas. La primera herida la hizo, cómo no, Márquez, el auténtico tótem de esta selección. Luego fue Guardado, culminando un genial contrataque. Y finalmente, fue el propio Chicharito quien redondeó el casillero de la Tri, marcando un gol que va en su ADN, el que implica el don de la puntualidad, ése que tienen los grandes delanteros, el que implica la picardía que le llevó al Manchester United.

Contra Croacia, el fútbol de esta selección de Miguel Ernesto Herrera, un fútbol agresivo a la par que entusiasta, alcanzó su cumbre en este campeonato, una cumbre que quieren continuar agrandando. Esta tarde frente a la Holanda de Louis Van Gaal, la que le sacó los colores a la campeona del mundo, la Tricolor buscará una vez más encontrar su vértice futbolístico, y lo hará para tratar de equiparar a toda costa su vértice histórico. México sólo ha sido equipo de cuartos de final en los dos Mundiales en los que ha sido anfitrión, los de 1970 y 1986, y alcanzar esa cima histórica en Brasil sería un hito de enormes dimensiones.Brazil Soccer WCup Croatia Mexico

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