La orilla azul del río Mersey

Britain Soccer Premier LeagueCon los campeonatos de clubes finalizados y viendo ya  a la Copa del Mundo asomarse por la esquina, es ahora un buen momento para echar la vista atrás y ver qué cosas de interés han acontecido en el fútbol del viejo continente a lo largo de un curso que empezó en agosto del año pasado.

Habiéndose convertido Madrid en la capital europea del fútbol gracias a los logros conseguidos por Atlético y Real Madrid, prácticamente el resto de ciudades quedaron ensombrecidas, a pesar de que sobre algunas de ellas también se centrasen lo focos. Un buen ejemplo es el de Liverpool. Esta urbe del noroeste de Inglaterra ha sabido vivir con intensidad la que ha sido una temporada absolutamente emocionante para sus dos equipos. Desde siempre, el Liverpool FC ha sido el club carismático de la localidad y el que esta temporada ha vuelto llevar el nombre de la ciudad al primer plano del fútbol europeo tras haberse quedado a sólo dos puntos de conseguir el título de liga después de años y años sin ni siquiera haber peleado por él. Pero hoy no estamos aquí para analizar el trabajo del conjunto de Anfield Road. Para llegar a nuestro destino tenemos que surcar el río Mersey en dirección a su desembocadura, cuando la ribera empieza a abandonar el color red para tornarse blue. El trecho no es muy largo y es que la casa del otro equipo de la ciudad, el Everton, apenas se encuentra a una milla de distancia de la de sus rivales. Y es precisamente ahí, en Goodison Park, donde hoy nos situamos para ensalzar la magnífica campaña que han hecho los toffees.

Cuando se anunció la marcha de Moyes al United, al que más tarde acabaría acompañando Marouane Fellaine (había sido el belga el buque insignia en el anterior curso) el escepticismo se adueñó del sector azul de la ciudad de Liverpool. Suplir dos piezas tan importantes del puzle no iba a ser fácil, pero lo que no se imaginaban los hinchas es que se encontrarían unas que iban a encajar todavía mejor en ese nuevo Everton.BOB_2013-14

Llegó entonces Roberto Martínez, este entrenador español (casi británico a estas alturas de su vida) que había encumbrado a Swansea y a Wigan en años anteriores y que acababa de abandonar el barco de los latics una vez se confirmó su descenso. Ello no importó en el seno del Everton, Bob era un tipo consagrado en los banquillos que además llegaba con la FA Cup bajo el brazo. En el club creyeron profundamente en su capacidad para liderar el nuevo proyecto y a posteriori podemos decir que acertaron de pleno. Y es que el técnico español se ha convertido probablemente en el motor que ha permitido poner en marcha ese perfecto engranaje que ha sido el Everton a lo largo de la campaña 13/14. Su llegada ha supuesto el culmen a un nivel de juego que ya era bueno con Moyes y que con él en la banda ha alcanzado en varios partidos la excelencia. En definitiva, la figura de Bob se puede equiparar con los cimientos de un edificio sobre el que se asienta una plantilla tremendamente sólida. No seríais capaces de encontrar fisuras en una sola línea del esquema.

Realmente no hay un nombre propio en el plantel que merezca ser destacado por encima del resto. La clave está en que los jugadores han sido capaces de complementarse, implementando así las prestaciones de cada uno. Seguramente la línea de zagueros sea la primera que merece ser analizada. Con dos veteranos como Sylvain Distin y Phil Jagielka en el eje protegiendo la meta de Tim Howard, el guardameta americano ha concluido la campaña como el tercer portero menos batido (tan solo City -37- y Chelsea -27- han encajado menos goles que el Everton – 39-). En los flancos los que probablemente formen la mejor pareja de laterales de toda la Premier: Leighton Baines y Seamus Coleman. Este último ha sido seguramente uno de los jugadores revelación del campeonato, habiendo sido partícipe en 36 de los 38 partidos. Sus cifras goleadoras (6 goles a los que hay que sumar 2 asistencias) evidencian una de las variaciones tácticas más significativas de la nueva era. Con Martínez los laterales adquieren una preponderancia nunca vista con anterioridad. Toman posiciones muy adelantadas en la salida del esférico, asumiendo un riesgo que parece no ser tal viendo los resultados ofrecidos. Su recorrido ofensivo es demoledor, pero también saben mantener la posición cuando es al rival al que le toca atacar.LEIGHTON_BAINES_13-14

Gareth Barry y James McCarthy, recién llegados este verano, han tenido un rol más silencioso pero no por ello menos importante. Ellos, y también otro jugador curtido en mil batallas como Leon Osman han llevado la batuta del equipo, como se suele decir en el argot futbolístico. Digamos que se ha jugado al ritmo que ellos han querido, sin bajar ninguno de los tres del 86 % en la efectividad de los pases.

En el plano más ofensivo de este perfecto acordeón hay un nombre que resuena con gran fuerza: Kevin Mirallas. Seguramente con Roberto Martínez al frente del conjunto de Goodison hayamos asistido a la eclosión de este mago del balón belga. Sus números esta temporada han estado a la altura de su juego (8 goles y 8 asistencias) y le han confirmado como uno de los jugadores más determinantes de toda la liga inglesa. Y junto a él su compatriota y fiel escudero Romelu Lukaku, otro de los futbolistas que han sido decisivos en el éxito toffee. Un chaval que con solo 21 años tiene destellos calcados a los del mejor Didier Drogba. Un tipo que no solo contribuye en la faceta goleadora, sino que ancla a los defensores, ve los huecos entre ellos para filtrarse en busca del desmarque más acertado, sabe jugar de espaldas, pone pausa al juego cuando su equipo la requiere y, como digo, anota, destroza salvajemente las porterías de los arqueros rivales. Hoy, todavía muchos seguimos sin comprender la decisión de Mou cuando decidió que la mejor opción para el chico era buscar otro club en busca de más oportunidades hasta madurar lo suficiente como para ocupar la delantera de la escuadra londinense. Está claro que Mourinho erró en tal decisión. A la vista están los datos, que muestran como Romelu ha anotado en Premier 15 goles, seis más que Samuel Eto’o y tres veces más que Torres y Ba. Quizás al de Setubal se le olvidó que el año anterior, jugando en un modesto como el WBA, Lukaku había marcado 17 goles en no más de 20 apariciones.ROMELU_LUKAKU_1

Junto a todo lo dicho, hay que recalcar también la importante labor de aquellos otros, menos habituales en los highlights, que también han cumplido en términos generales. Pongamos como ejemplo a Ross Barkley, otro de los jovencísimos que ya empieza a demostrar maneras de jugón, aunque siendo francos todavía le falta algo de madurez futbolística para consolidarse. Lástima que a otros como Brian Oviedo no les respetasen las lesiones. Todos ellos junto con los que forman la columna vertebral de este conjunto han llevado al Everton a conseguir su máxima puntuación histórica desde que existe la Premier League. 72 puntos para consolidar una quinta plaza que da derecho a jugar la UEFA Europa League la siguiente temporada. Aún con eso, ellos no se conforman y ya han avisado de que el curso que viene volverán a pelear por cotas mayores. La Champions es su objetivo, una meta factible si vemos lo sucedido este año y con la que sueñan muchos aficionados a orillas del río Mersey. Concretamente aquellos que visten de azul.

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