Rompiendo mitos

ADAM&JAMIE_MYTHBUSTERS2¿Conocéis el programa MythBusters? A lo mejor si os hablo de Cazadores de mitos (en su traducción al castellano) os suena un poco más. Se trata de una producción televisiva estadounidense en la que dos “frikis” de la ciencia y los experimentos usan sus conocimientos sobre la materia para poner en cuestión la veracidad de ciertas leyendas urbanas sometiéndolas al método científico. De ahí la denominación, claro.

Pues bien, siguiendo en cierto modo a Adam Savage y Jaime Hyneman, quienes protagonizan el programa, nosotros vamos a aprovechar las siguientes líneas para echar por tierra uno de los mitos futbolísticos que, en realidad, muchos se encargan de defender sin atender a las evidencias que permiten demostrar la poca exactitud de determinadas sentencias al respecto. Estamos hablando de una consideración casi generalizada entre los que gustan ver el deporte rey. Y es que se viene creyendo que la concepción del fútbol en países como Inglaterra es tan diferente a la nuestra que son ellos quienes representan el paradigma de lo bien hecho, de lo ideal, en detrimento nuestro. Vayamos al grano. En España nos hemos habituado a que cuando en un equipo no marchan las cosas como deberían, el que “pague el pato” sea el entrenador en forma de despido. No en pocas ocasiones he oído, cuando el cese del técnico es algo controvertido o injusto, aquello de que en el fútbol español los dirigentes tienen poca paciencia. Yo mismo he podido recurrir a ese argumento en algún caso concreto. El meollo de la cuestión está en que normalmente se piensa que en las islas británicas esta paciencia de los clubes con sus respectivos entrenadores es incluso excesiva. Es bastante común oír aquello de que nadie logrará emular al ya retirado Sir Alex Ferguson (que permaneció durante 26 temporadas seguidas al frente del Manchester United), y ciertamente quienes piensan eso no están equivocados. Arsène Wenger no se queda atrás en este aspecto. El técnico galo llegó a la disciplina del Arsenal en 1996 y a día de hoy sigue ocupando el banquillo del conjunto gunner. Ahora bien, son precisamente estos dos casos concretos los que no pueden llevarnos a un equívoco. Los tiempos han cambiado, el fútbol de ahora no es igual que el de antaño, y ambas situaciones simplemente constituyen la excepción que confirma la regla.FERGIE_WENGER_EDITADO1

Y es que la “regla general” es que actualmente a los máximos mandatarios de los clubes de fútbol, en la mayoría de las ocasiones, no les suele temblar el pulso a la hora de “largar” a los entrenadores. Y esto va más allá de unas fronteras  geográficas concretas. De hecho, si observamos una por una la plantilla, y más concretamente el  cuerpo técnico, de los 40 equipos de la liga BBVA y de la Premier, podremos observar que, a diferencia de lo que suele ser pensado, es en esta última donde más alteraciones se han producido en los banquillos.

La diferencia no es ni siquiera parecida, algo que deja a las claras la mitificación que se ha venido haciendo de la “teoría  de los entrenadores vitalicios en la Premier” (denominación que yo mismo le he otorgado). En términos cuantitativos tenemos que mientras que en nuestro campeonato doméstico ha habido tres clubes (Osasuna, Betis y Valencia) que han prescindido de los servicios de sus entrenadores  durante esta temporada, en Inglaterra son más del doble. Siete conjuntos (Cardiff City, Crystal Palace, Fulham, Tottenham, Sunderland, West Bromwich Albion y Swansea) son dirigidos hoy por técnicos que fueron contratados con la liga ya iniciada para cubrir la vacante dejada por el entrenador cesado. Ahora bien, no es menos cierto que algunos otros de La Liga que permanecen desde el comienzo  de temporada se encuentran en el alambre. Por ejemplo, Unai Emery, Bernd Schuster, Juan Ignacio Martínez o Luis García, entre otros, se han convertido por momentos en funambulistas que caminan de forma titubeante por una fina cuerda que pende sobre el abismo del despido. Pero hasta el momento logran aguantar el equilibrio.

Así pues, sobre el total de las dos ligas, ha habido 10 equipos (por ahora) que han sufrido variantes en el área técnica, sobre un total de 40. El porcentaje, por lo tanto, asciende al 25 %. Los casos más peculiares y llamativos de entre los nombrados son, sin duda, los de Betis, Fulham y WBA. Los dos primeros no se contentaron con realizar una primera permuta en su banquillo y ya cuentan con un tercer inquilino distinto. La entidad londinense comenzó en agosto con Martin Jol al frente. Este primero fue relegado de Craven Cottage y sustituido por René Meulensteen, que tampoco ha conseguido dar con la tecla, durando apenas unos meses. Hace unos días se anunciaba la llegada de su sucesor, el prestigioso míster alemán Felix Magath.FELIX_MAGATH_EDITADO2 (2)

El caso del Betis es más conocido por su cercanía, y guarda muchísimas similitudes con el anterior: un entrenador con experiencia en el club es cesado (Pepe Mel), su sustituto no es capaz de mejorar sus números tomando el mismo camino que al anterior (Juan Carlos Garrido) y, finalmente, un tercer entrenador alternativo es contratado para solventar la papeleta (Gabriel Calderón).

Para más inri, Pepe Mel no permanecería demasiado tiempo en el paro, al ser contratado en enero por el West Brom. El club de las Midlands, en un caso parecido al de Heliópolis, había despedido a Steve Clarke (cuya anterior temporada había sido muy meritoria) y colocado en su lugar al interino Keith Downing de forma provisional. La demora en la contratación de un nuevo entrenador provocó que este dirigiera al equipo durante cinco partidos, por lo que prácticamente podemos considerar que el WBA también ha contado con tres preparadores.

Con todo lo expuesto, no será necesario recurrir a ningún tipo de aparato científico para catalogar nuestro objeto de análisis en un punto u otro. Las “mediciones” resultan ser evidentes, sin requerir mayor “trabajo de investigación”. Así las cosas, tal y como dirían los amigos Adam y Jaime, el mito de los “entrenadores vitalicios en la Premier League” ha sido cazado.

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