Los indestructibles

josep-guardiola-bayern-munich-1024x682

El Bayern llegaba a Nuremberg, una plaza en la que no había podido ganar en los últimos cinco años (4 empates y una derrota como saldo), con una renta suficiente en la Bundesliga para no temer por su liderato. Sin embargo, los de Gertjan Verbeek salieron a comerse a su rival y los primeros quince minutos de encuentro nos mostraron un Bayern Múnich timorato y sin control de la pelota. Dos lesiones (Timothy Chandler y Daniel Ginczek) frenaron el ímpetu de los locales, que recibieron el gol de Mario Mandzukic en el minuto 18 como un mazazo: subida letal de David Alaba que ve bien Mario Götze, y el centro del lateral lo engancha de forma acrobática el delantero croata. 12 goles lleva ya en la Bundesliga. En los últimos 83 encuentros, siempre que los bávaros se habían adelantado en el marcador, había sacado algo del partido, ganándolo en 74 de esas ocasiones. Marcó Philipp Lahm, el capitán, que llevaba 95 encuentros sin anotar (desde diciembre de 2011), y todo se acabó. Aquel equipo que se basaba en el control para llegar a la victoria supo abrazar la victoria para comenzar a llevar el mando. Es lo que diferencia a los grandes equipos de los equipos de leyenda.

La virtud del Barcelona entrenado por Pep Guardiola que más se echó en falta en la capital catalana tras la marcha del de Santpedor fue, sorprendentemente, la intensidad del equipo, la presión arriba y en definitiva, la implicación de todos los jugadores en tareas defensivas. Hecho que mantiene en el Bayern como seña de identidad, obligando desde el banquillo a jugadores tan individualistas y técnicos como Franck Ribèry y Arjen Robben a volver hacia atrás para ayudar a sus compañeros. Las variantes de los hombres de arriba son casi infinitas. Cabría suponer que en un once tipo la línea de cuatro situada por detrás del único delantero que dibuja Pep, estaría compuesta por Ribery-Müller-Gotze-Robben, pero Thiago Alcántara, Toni Kroos o Xherdan Shaqiri son otros nombres ilustres que podrían funcionar en esas posiciones. Recambios de lujo para asistir a Mario Mandzukic, que está demostrando ser un delantero de primerísimo nivel mundial.FBL-GER-BUNDESLIGA-NUREMBERG-BAYERN MUNICH

De esta ristra de grandes jugadores, déjenme destacar al bueno de Thomas Müller. Es este tipo de jugador, silencioso y trabajador, el que cautiva al aficionado de cualquier equipo, sobre todo si atesora la clase del atacante germano de 24 años. Rápido y tenaz, con desborde y regate, ha sido la llave para abrir los partidos en muchísimas ocasiones, porque además, tiene gol. Durante un tiempo relegado al banquillo, Thomas no cesó de trabajar y ahora parece haber recuperado su sitio en el once (aunque veremos qué sucede cuando vuelvan Javi Martínez y Bastian Schweinsteiger). “Guardiola es el entrenador ideal para conseguir el objetivo del Bayern”, aseguró Müller. “Él sólo busca la perfección”. Tras el comprensible tiempo de adaptación, el nuevo ‘Pep Team’ parece funcionar, asumiendo en tiempo récord la transición de estilo del Bayern de Jupp Heynckes hasta el actual.Thomas-Mueller-triunfo-Bayern-Munich_ALDIMA20140124_0017_3

Posicionalmente, el dibujo parece ser un 1-4-1-4-1, aunque como ocurría en Can Barça cuando Pep llevaba el mando, las localizaciones iniciales de cada hombre resultan ser un simple boceto, pues todo cambia durante el encuentro. Transiciones que se aprenden de memoria los futbolistas, y que acaban siendo mecánicas, resolviendo jugadas de ataque con una brillantez y una efectividad envidiable. Toque y toque, posesión, vuelta a empezar si no sale la jugada y defenderse con el balón en los pies. Es algo que ya conocimos en su máxima expresión de las botas de Xavi Hernández. Hoy, esa filosofía puede nacer de los pies de Mario Götze, Thiago Alcántara o Philipp Lahm. Aunque parezca mentira, este Bayern es un equipo con más alternativas que el mejor Barcelona de la historia, pues además de jugar como los ángeles y tener paciencia moviendo la pelota, sabe aprovechar los espacios y no rehúsa de los desplazamientos en largo. Virtud esta de Guardiola y de las piezas que componen el puzzle bávaro, más ricas y polivalentes que las que dejó en España.

Súmenle la capacidad adquisitiva del gigante alemán y a Robert Lewandowski a esta mezcla explosiva. Llevan 55 partidos consecutivos sin perder en la Bundesliga, competición que ya tienen virtualmente ganada, son el rival a evitar en la Champions League, torneo en el que son vigentes campeones y favoritos… ¿Son indestructibles?

Anuncios