Volvieron a hacerlo

20 de abril de 2008. Era día de derby en Tyne&Wear, y Justo y María -así se llamaban los profesores- nos metieron en un tren destino Edimburgo y nos sacaron de la ciudad. Cuando regresamos al albergue, al anochecer, nos enteramos de que el Newcastle había ganado 2-0 al Sunderland con dos goles de Michael Owen. Era mi primer viaje a Inglaterra, y me habían privado de disfrutar de mi primer partido de Premier League en directo, pero afortunadamente un par de días después nos llevaron de visita guiada por Saint James Park, ese estadio tan chulo que, hasta aquella mañana de primavera, yo sólo había visto en el Pro Evolution Soccer. Yo iba con mi camiseta del Arsenal, claro. Aquel año La 2 retransmitía partidos de la Premier todos los sábados, y yo me había enamorado de Cesc Fábregas, Emanuelle Adebayor, Mathieu Flamini y demás.

Ayer el Arsenal viajó a St.James Park sin Aaron Ramsey ni Mesut Özil, probablemente sus dos futbolistas más resolutivos de la temporada hasta la fecha, lo que no significó un impedimento para que los gunners salieran victoriosos de territorio urraca. El equipo de Arséne Wenger tenía la obligación de ganar para continuar en el liderato, y para ello tenía que pasar por encima del mejor Newcastle de los últimos tiempos. Una colonia de franceses capitaneada por Alan Pardew que, llegados ya al ocaso de la primera vuelta, recibía a los londinenses como sexto clasificado, a tan sólo un punto del Everton de Roberto Martínez, a tres del Liverpool de Luis Suárez, o a cuatro del Chelsea de Mourinho.WENGER_STJAMESPARK_EDITADO2

El partido iba a ser gris, y Wenger lo sabía. El francés dejó solo a Flamini, como regista, y le dio libertad a Jack Wilshere, que regresaba después de estar ausente en los últimos dos encuentros por sanción. El Arsenal dispuso de más balón, y Wilshere avanzaba metros con intenciones asociativas, pero ni Rosicky ni Cazorla -que venía de dar una exhibición en Upton Park- andaban demasiado finos en los últimos metros. Los locales crecieron en ciertos tramos, pero tanto Mertesacker como Koscielny, como el propio Flamini, estuvieron inflexibles, y nunca concedieron situaciones de peligro real. Únicamente Williamson en el descuento, cabeceando al larguero un córner botado por Cabaye, fue capaz de inquietar a los gunners durante los primeros 45 minutos.

Sin embargo las tornas cambiaron tras el ecuador. El Newcastle dominó los primeros compases de la segunda mitad, y pronto encendió a la grada. Los londinenses tenían cada vez más complicaciones para acercarse al área rival. Pero llegó la calma en el minuto 63. En un lance sin aparente peligro, Cazorla, que estaba siendo un nervio, es derribado por Tioté a unos cuarenta metros de la meta de Tim Krul. Bota la falta Walcott, y Giroud, que está más listo y más rápido que Coloccini, cabecea a la red. El marcador ya no se iba a mover. En seguida Wenger introdujo en el campo a Mikel Arteta por Gibbs, para no perder cuota de balón, y desplazó a Flamini al lateral izquierdo, y el galo fue capaz de incordiar las pocas situaciones de superioridad que creaban Ben Arfa y Debouchy. En los últimos quince minutos, los urracas incrementaron su empuje, y ahí vimos de nuevo a este camaleónico Arsenal, capaz de defender con diez jugadores con tal de ganar los partidos. Y Per Mertesacker se puso a despejar balones con la testa como si fuese el mismísimo Fernando Hierro.MERTESACKER&KOSCIELNY_EDITADO2

Se acabó la contienda, y los gunners, como en el Boxing Day en Upton Park, volvieron a ganar un partido que se les había oscurecido. La rectitud parecía más que torcida en el último mes. Ceder un empate en casa ante el Everton, caer 2-0 en San Paolo y autocondenarse a un cruce con el vigente campeón de Europa, o salir del Etihad con un saco de seis goles, había sembrado las dudas en North London. Pero el Arsenal del curso 2013/14 es un equipo ganador. Y ayer volvió a demostrar que tiene la madera suficiente como para competirle el título a Chelsea y a Manchester City, que poco a poco se van dibujando como los favoritos en esta carrera de fondo. No sin sacrificio ha terminado como líder de Inglaterra esta infernal semana navideña que tanto disfruta el aficionado, y tanto sufre el futbolista. Con ese Boxing Day intercalado entre dos fines de semana de partido, la Premier rige tres jornadas en siete días.  Siete días que pueden resultar más trascendentes de lo que parecen de cara a mayo, y en los que el Arsenal ha hecho los deberes.

DATO: Jugando ambos los noventa minutos, Per Mertesacker y Laurent Koscielny no pierden un partido desde enero de 2012

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