El otoño de Luis

Sus “malos modales” no sólo le han costado el odio de media Inglaterra. Enseñarle a Ivanovic sus maneras de Bela Lugosi aquella tarde de abril le valió una sanción de diez partidos. Muchos dicen que fue aquel mordisco lo que permitió a Gareth Bale terminar siendo el PFA Player of the Year. De una forma o de otra, el pasado 29 de septiembre en Sunderland, cinco meses después de su última aparición, Luis Suárez volvió a disputar un partido de Premier League. El ariete uruguayo exteriorizó entonces toda su frustración, toda su ira contenida, y destrozó a los black cats con dos goles que afianzaban a este nuevo Liverpool en las cotas más altas de la tabla.

Liverpool v Norwich City - Premier League

Comenzó aquel día un otoño soñado para Suárez, que en cuestión de dos meses, y aun habiendo disputado cinco jornadas menos que el resto de futbolistas de la competición, se ha convertido en el máximo realizador del campeonato inglés. Y es que Luis suma 14 goles en diez jornadas. Una absoluta barbaridad. El delantero red hace un gol cada 64 minutos. Promedios a los que, sondeando las grandes ligas europeas, sólo Cristiano Ronaldo logra acercarse, con un tanto cada 72 minutos. 

Y es curioso, porque cuando ves a Luis esprintar por la hierba de Anfield ves a un loco, a un desequilibrado, a un pollo sin cabeza. Lo asombroso es que ese tío que corre en todas direcciones exhibe un talento natural increíble, un sentido de la orientación de escándalo y, sobre todo, una facilidad anormal para acomodar el pie en cualquier situación, en cualquier angulación, para que el balón acabe en la red.  64 goles en 99 partidos oficiales lleva Suárez como jugador del Liverpool. Hacia mucho, muchísimo tiempo que los coristas del You’ll never walk alone’ no disfrutaban de un depredador tan letal. El martes le endosó cuatro tantos al Norwich, cada cual más lindo que el anterior.

Lo bonito es que el zénit -hasta el momento- de la carrera de Suárez está coincidiendo con el regreso del Liverpool a la élite del fútbol inglés. Ayer derrotó 4-1 al West Ham y volvió adelantar a Manchester City y a Chelsea, que pincharon en Southampton y en Stoke City, respectivamente. Los de Rodgers, que comenzaron el año como una de las “sorpresas” de la competición, se están agarrando a los puestos de arriba y no parecen dispuestos a soltarse.SUÁREZ_EDITADO3

Los reds practican además un fútbol atractivo, un fútbol de ataque. Sólo el Tottenham tira más veces a puerta que el cuadro de Anfield, que ametralla la portería rival hasta 17 veces por choque. Y he ahí otro de los grandes méritos de nuestro uruguayo. Suárez protagoniza 6 disparos por aparición, pero es que gran parte de esos remates vienen generados directamente por él mismo. Con un centro del campo digamos de corte posicional, y con un Gerrard sin la llegada de antaño, un Gerrard que, conforme se va acercando a los cuarenta, va apareciendo menos por tres cuartos, el Liverpool, a excepción del genial Coutinho, queda exento de grandes pasadores, y Suárez tiene que buscarse la vida. Así lo demuestra el que sea el tercer futbolista que más regatee de toda la Premier, con 3’2 dribles por partido. Pese a su independencia a la hora de pelear y amortizar esos balones largos, no podemos omitir una mención a su sociedad con Daniel Sturridge, que ahora, desafortunadamente, va a estar dos meses out por una aparatosa lesión en el tobillo.

Al otoño de 2013 le quedan unos días, pero nos tememos que el delantero centro más devastador del momento va a prolongar un poquito más en el tiempo los dolores de cabeza de las zagas británicas. No sabemos cuánto va a aguantar el Liverpool ahí arriba, pero sabemos que Luis Suárez es realmente bueno. Buenísimo. Lo suficiente como para que a Prandelli, Rooney y compañía les tenga que preocupar la falta de inocencia de la tribu charrúa en Brasil.

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