Vivir sin Leo

Cuando tal y como hizo Tetis con Aquiles en el Estigia, Celia bañó a su hijo en el Paraná, con el objetivo de otorgarle la inmortalidad que tanto ansía el ser humano, no dejó sin sumergir el talón, sino parte de los muslos. El gran dolor de cabeza de la carrera de Leo Messi se llama bíceps femoral. Los primeros problemas de musculares de este tipo para el argentino se remontan a 2006, y el punto más crítico lo vivió, sin duda, el 4 de marzo de 2008, cuando en un partido de Liga de Campeones ante el Celtic de Glasgow se rompe el bíceps del muslo izquierdo por segunda vez en cinco meses. El Camp Nou le ve abandonar el césped llorando como si no existiera un mañana.

Algunos creyeron entonces que era el típico genio de cristal, que se rompía cada dos por tres, pero resultó que el que se estaba fraguando era el futbolista que dominaría el planeta en los años consecuentes, uno de los individuos más letales que jamás ha conocido este juego. Protagoniza desde hace varios cursos una durísima pugna con un tal Cristiano Ronaldo, una pugna surreal que hace que nuestras ligas se vayan a cien puntos. Una cosa de locos.

Sin embargo, en vísperas de la última primavera, el bíceps femoral volvió a sacar a Leo de un partido. Fue en París, en plenos cuartos de final de Champions. Su ausencia hizo sufrir a los azulgrana de una manera desproporcionada durante el resto de la eliminatoria, y semanas más tarde su estado grogui no contribuyó a evitar la catástrofe de Múnich. El presente curso ha empezado como terminó el pasado, con Leo muy desafinado en el plan físico. El 10 blaugrana se retiró a la media hora de juego en Almería, a finales de septiembre, e hizo exactamente lo mismo en la última jornada de liga tras un lance del juego ante el Betis. Era, otra vez, el bíceps femoral.Lionel Messi

Su pérdida ahora, hasta 2014, significa más de lo que podemos imaginarnos en una primera instancia. Venimos de la liga más messianica” de las cuatro que colecciona el Barça en el último lustro. Y es que la Pulga se apuntó la temporada pasada un total de 46 goles, participando además en casi un 51% de los 115 que hizo su equipo si contabilizamos también sus asistencias. Una absoluta barbaridad. Su equipo, evidentemente, va a resentirse.

Para no echar de menos al argentino, el Barcelona necesita no jugadores creativos, sino jugadores resolutivos. Y en este sentido, los últimos tres grandes desembolsos del gigante catalán, los de Alexis Sánchez, Cesc Fábregas y Neymar Junior, coinciden con esa tendencia más vinculada al resultado y al gol que al método, que es lo que viene perdiendo al Barça. Martino está sabiendo romper la jurisdicción estética azulgrana en favor de los resultados. Romper, cuando así lo es necesario, con la enfermiza marca de estilo culé con el fin de crear marcos ganadores cada fin de semana. Por ello este año, más que nunca, se puede creer en un Barcelona no exento de grandeza cuando falta el gran capo rosarino.

Lo cierto es que los registros de Alexis, Cesc y Neymar son escalofriantes. 17 goles y 18 asistencias suma esta tripleta en las primeras catorce jornadas para un Barça ya no tan desprovisto de dinamita en ausencia de Leo. Tanto el de Tocopilla como el de Arenys fueron reclutados por Sandro Rosell durante el verano de 2011. Las cifras, incluyendo variables y extras por objetivos, se iban a los 75 millones de euros, pero el Barcelona, recién coronado campeón de Europa, quería reforzar su plantilla ante el creciente potencial del proyecto que capitaneaba José Mourinho desde Madrid. Sin embargo, en los dos años que llevan en la ciudad condal, ni uno ni otro han gozado de la cantidad de confianza que ahora pone sobre ellos el Tata.

CESC+PEDRO_VILLAMARÍN_EDITADO1

Alexis ya ha sacado a los azulgrana de más de un apuro en este arranque de campaña, y Cesc ha empezado el año a un nivel impresionante. El que fuera emblema del Arsenal lleva 5 goles y 8 asistencias en 11 titularidades. A sus 26 años, el catalán, que en Londres actuaba como purísimo mediocentro, se está afianzando desde que regresó al Barcelona en un indescriptible rol entre líneas, buscando más la portería, pisando más área. Martino conoce su rendimiento ahí, y le está convirtiendo en casi un fijo. Ayer volvió a desatascar la contienda -ante un Granada que no estaba siendo precisamente inferior- ayudado de un Iniesta al que poco a poco vamos recuperando.

Pero si alguien personifica esa atmósfera de tranquilidad en la que el Barcelona se mueve hoy por hoy aun con su futbolista franquicia de baja, ése es Neymar. No sabemos que tiene el flaco, pero sabe cómo se juega a esto. Lo cierto es que el brasileño logra leer a una velocidad altísima todo lo que ocurre a su alrededor. Observa, asimila y ejecuta en unos tiempos mínimos; es su mayor virtud. Más allá de su talento para controlar, driblar o definir, Neymar posee unas dotes increíbles para calcular, para pensar antes que el resto. Luego, eso sí, tiene las condiciones para ponerlo en práctica también a una velocidad de vértigo. Es un relámpago. Es buenísimo.NEYMAR_vsSEVILLA_EDITADO1

El Barça visitará este martes Amsterdam para medirse al Ajax, y el domingo conocerá el nuevo San Mamés.  El viernes 6 de diciembre se desplazará a Cartagena para saldar su primer trámite copero de la temporada, compromiso que precederá a una semana en la que recibirá en el Camp Nou a Celtic y a Villarreal, antes de enfrentarse al Getafe en el Coliseum Alfonso Pérez el último partido de 2013. Los culés tendrán que apañárselas para hacer frente al calendario sin que se note la baja de Leo. El Atleti no frena, y el Madrid de Ancelotti empieza a carburar de una manera temible. El Barça de Martino sigue sin perder un sólo partido esta temporada, pero bien sabemos todos que las cosas sin Messi son muy diferentes. La responsabilidad de sostener la eficacia blaugrana arriba va a recaer en gran medida sobre estos tres futbolistas: Alexis, Cesc y Neymar. Las espaldas, diría yo, están cubiertas.

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