No les frenan

La última vez que la Associazione Sportiva Roma se hizo con el Scudetto, el tercero de su historia, Francesco Totti tenía 23 años, y ya llevaba 5 siendo titular en el club del que fue hincha desde niño. Su precoz talento se mezcló aquel año con la dirección fabulosa de Fabio Capello. En la temporada siguiente, la 2001-2002, los de la capital fueron subcampeones, quedándose a un solo punto de la Juventus. Sin embargo aquello no duró mucho. La Roma fue capaz de pelearle alguna que otra liga al Inter cuando al Milan y a la Juve les faltó la grandeza, cuando aún se lamían las heridas del Caso Moggi, pero en los últimos tres cursos sus cosechas no son más que un séptimo y dos sextos puestos. Unos años desérticos, en los que, sufriendo la decadencia de Francesco, los giallorossi se han creído incapaces de volver acercarse a la cima del calcio. Rudi-Garcia1_Olimpico

Pero entonces llegó Rudi García, un tipo nacido hace 49 años en Seine-et-Marne, con una historia labrada a base de trabajo aunque limitada al marco del fútbol francés. Pese a que su trayectoria como futbolista profesional apenas dura diez temporadas, García colecciona, desde 1998, experiencias en los banquillos de Saint-Éttiene, Dijon o Le Mans. Sin duda la más exitosa de todas, la última, en Lille, donde no sólo devolvió a les Dogues a Europa, sino que llegó a hacerles campeones de Francia en la 2010/11. Es García, precisamente, el primer entrenador que le da plena confianza a Eden Hazard, el que vio en primer plano el crecimiento del genio belga.

Este verano llega a Roma, a un club al que en tres campañas han dirigido cuatro entrenadores diferentes -entre ellos, nuestro querido Luis Enrique-, y de los cuales ninguno ha conseguido meter al equipo en Europa. El reto era apabullante. Y, a primera vista, la plantilla era de un nivel muy similar a la del curso anterior, e incluso había miedo a no poder tapar el agujero que dejaba Pablo Osvaldo, el que ha sido máximo goleador del conjunto romano en las últimas dos temporadas.

Hoy, seis meses después de que García desembarcase en la capital de la Bota, la Roma es el primer equipo de la historia del Calcio en ganar sus primeros 9 partidos de la Serie A, en no ceder ni un mísero punto de los 27 posibles. Todo ello, con un terrorífico registro de 23 goles a favor y sólo uno en contra. Algo estará haciendo bien el técnico francés.ASROMA-Sampdoria

Desmenuzando una a una las nueve victorias del equipo romanista, parece claro que Rudi apuesta fuerte por el 4-3-3, un dibujo un tanto atípico en Italia. Sobre ese esquema, el francés ha hecho que Benatia y Leandro Castán se sientan indiscutibles en la zaga, bordados en los costados por Maicon y Balzaretti, ambos de recorrido amplio, casi como carrileros. Buena parte de la culpa del magnífico balance defensivo de los de García, la tiene Danielle De Rossi. El rubio estuvo meditando seriamente este verano la posibilidad de abandonar la entidad, pero tras una intensa charla con el nuevo entrenador, decidió continuar vinculado al club de su ciudad natal. Clave en la Azzurra, De Rossi, que lleva ya 2-3 años en una madurez futbolística total, le aporta a esta Roma un equilibrio y una lectura sin las que los de la maglia vino no estarían donde están. El 16 no sólo está sobervio manteniendo las composturas defensivas, sino que está siendo una brújula para su equipo, dando hasta 68 pases por partido en este inicio de curso.

De Rossi guarda las espaldas de, probablemente, los dos futbolistas que marcan más la diferencia con respecto al año pasado: Kevin Strootman y Miralem Pjanic. El internacional holandés, que llegó este verano procedente del PSV Eindhoven, está superando toda expectativa, y el bosnio está dejando boquiabierto al Olímpico con su arranque de temporada. Hoy por hoy, Pjanic quizás esté entre las mejores individualidades de la Serie A. 3 goles, 3 asistencias, y un 88’9% en pases completados para un jugador al que es difícil ponerle techo ahora mismo.MIRALEM_PJANIC4

Arriba se ha afianzado un tridente que forman Gervinho, el propio Totti, y un, de momento brillante, Alessandro Florenzi, un tridente en el que de vez en cuando se cuelan Borriello y/o Llajić. El rendimiento es altísimo. Entre los 3 primeros suman 10 de los 23 goles que ha anotado el equipo de García. Sin embargo, lo que mantiene a la Roma invicta es el trivote de mediocampo. Tanto Strootman, como Pjanic, como De Rossi están entre los 15 futbolistas más destacados de la Serie A en los primeros dos meses de campeonato.

Lo más impresionante de esta Roma es que siete de esos nueve partidos que ha ganado, los ha resuelto en las segundas partes, prueba irrefutable de esa fuerza mental y esa convicción que les imprime Rudi García a sus hombres. La misma que les hizo ganar el domingo por la tarde un choque muy áspero en Friuli, en el que se vieron con un hombre menos a falta de 25 minutos a causa de un error infantil de MaiconUdinese, siempre un rival complicado, sintió la responsabilidad de ganar a un líder en inferioridad, que además no contaba con su capitán. Sin embargo, los romanos, que aguantaban atrás como jabatos, no renunciaban a nada, y lanzaban contras sin aparente futuro, casi siempre comandadas por un genial Adem Ljajić . En una de esas, un inagotable Strootman se desfonda por enésima vez en esa agónica segunda parte, y termina sirviendo un balón en la frontal que Michael Bradley manda a la red con un potente disparo. El destino quiso que el estadounidense, que este año ha perdido su sitio en el once en favor de su asistente, mantuviese en pie el pleno de victorias de su escuadra, desatando así la locura en el banquillo romanista.TOTTI3

A Totti se le siguen ocurriendo diabluras que casi siempre termina poniendo en práctica. A sus 37 primaveras, il Capitano sigue con una mente extraordinariamente fría, capaz de dar 3’5 de esos llamados key passes en cada partido, siendo además el jugador que más pases de gol (6) ha dado hasta la fecha en la competición doméstica italiana. Desafortunadamente va a estar unas semanas fuera de los terrenos de juego. El 10 sufrió un problema muscular en el tendón de la corva que le obligó a abandonar el partido antes de lo debido ante el Nápoles, y que le hizo perderse la cita ante Udinese. En un comunicado oficial, el club aseguró ayer mismo que presenta una leve mejoría, pero que será reevaluado dentro de 10 días para comprobar el estado de la lesión.

Veremos qué sucede ahora con Totti, que puede dejar a los suyos sin sus servicios ante el dominó de fechas claves a las que le somete el calendario. En la escasa franja de un mes, se verán las caras con el Milan de Allegri, la Fiore de Montella y Rossi, y la todopoderosa Juventus. De momento, lo que podemos decir es que la Roma ha instaurado el miedo en las carnes del Napoli y de la Juve, que en las primeras semanas de competición creían estar sólos en la batalla por el Scudetto, y a quienes ya aventaja en 5 puntos, además de contar con el plus de descanso que supone no tener que lidiar con compromisos europeos durante el transcurso de la campaña.

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